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La protección de los menores es nuestra principal preocupación.

Un grupo de trabajo de la Pontificia Comisión para la Tutela de los Menores, de la que forman parte dos víctimas de sacerdotes pederastas, manifestó sus «preocupaciones» por el reciente nombramiento del obispo chileno Juan de la Cruz Barros Madrid en la diócesis de Osorno, en la que es acusado de haber ocultado las acusaciones de pederastia contra un sacerdote. Hoy se llevó a cabo un encuentro que no había sido anunciado con el cardenal Sean O’Malley, presidente de la Comisión, en el Vaticano.

«Aunque nuestra tarea no sea la de afrontar casos individuales, la protección de los menores es nuestra principal preocupación», afirmó el grupo de trabajo, o subcomisión, en una nota. «El proceso de nombramiento de los obispos comprometidos en la protección de los menores es consciente de ella y de importancia fundamental. A la luz del hecho de que el abuso sexual es tan común, la capacidad de un obispo de promulgar políticas eficaces y de monitorear atentamante su aplicación es escencial. El cardenal O’Malley estuvo de acuerdo en presentar la preocupaciones de la subcomisión al Santo Padre».

Monseñor Barros entró a la diócesis de Osorno como obispo el pasado 21 de marzo, entre las protestas de algunos fieles en la catedral. Víctimas chilenas de abusos sexuales lo acusan de haber ocultado el caso del sacerdote Fernando Karadima, reconocido culpable de pederastia. El grupo de trabajo (una de las subcomisiones temáticas en las que se divide la Comisión vaticana) cuenta con la presencia de dos víctimas de sacerdotes pederastas: la irlandesa Marie Collins y el inglés Peter Saunders, que se reunieron con el Papa en Santa Marta hace algunos meses. Además forma parten de la comisión la francesa Catherine Bonnet y la baronesa inglesa Sheila Hollins.

«En el avión, desde el aeropuerto de Roma, hacia casa después de un buen encuentro con el cardenal O’Malley», tuiteó esta mañana Collins.

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