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Francisco viajara para confirmar en la fe la Iglesia de Albania

El 21 de septiembre el pontífice cumplirá su primer viaje apostólico a un país europeo. Durante el Angelus de este domingo expresó también su preocupación por la violencia en Irak

Andrés Beltramo Álvarez
ciudad del vaticano

 

 

 

Será un viaje corto, debería durar apenas unas horas. El Papa Francisco anunció hoy que el próximo 21 de septiembre cumplirá una visita apostólica de apenas un día a Albania, un país –dijo- afectado por las “ideologías del pasado”. Así, después de su paso por América (Brasil), Medio Oriente y Asia (Corea), llega su primer gira por un país de Europa.

 

 

La noticia la dio a conocer en un mensaje posterior a la oración dominical con el Angelus, que presidió desde la ventana de su estudio personal en el Palacio Apostólico del Vaticano y ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro. 

 

 

“Estoy complacido de anunciar que, acogiendo la invitación de los obispos y de las autoridades civiles albaneses, tengo planeado visitar Tirana en la jornada del domingo 21 de septiembre próximo. Con este breve viaje deseo confirmar en la fe la Iglesia de Albania y atestiguar mi ánimo a un país que ha sufrido largamente las consecuencias de las ideologías del pasado”, señaló.

 

 

Con este anuncio el Papa completó su agenda de viajes de este año. Apenas tres semanas atrás realizó un periplo histórico por Tierra Santa y del 14 al 18 de agosto próximos estará en Corea del Sur.

 

 

Durante su discurso, con motivo del Angelus, Jorge Mario Bergoglio se mostró preocupado por la situación en Irak, donde recrudeció la violencia en los últimos días. Invitó a todos los presentes a unirse a él en una oración por aquella “querida nación”, por las víctimas y por quien sufre más las consecuencias del conflicto, “en especial por las tantas personas que han debido dejar sus casas, entre las cuales se cuentan muchos cristianos”.

 

 

Pero la solicitud del Papa no quedó sólo en palabras, hizo un alto en su discurso y pronunció en voz alta un Padre Nuestro, al cual se sumó la multitud. “Deseo para toda la población la seguridad y la paz, un futuro de reconciliación y de justicia por el que todos los iraquíes, cualquiera sea su pertenencia religiosa, puedan construir juntos su patria, haciendo de ella un modelo de convivencia”, añadió. 

 

 

Antes del rezo del Angelus, Francisco recordó que este día la Iglesia celebra a la Santísima Trinidad, una comunión de “amor perfecto” entre el padre, el hijo y el espíritu santo. Afirmó que todos los cristianos están llamados a anunciar que “Dios es amor” y por ello no es lejano o insensible a los problemas humanos. Añadió que él está siempre cerca, al lado de los seres humanos, camina con ellos para compartir sus alegrías y dolores, esperanzas y dificultades. Ama tanto a los hombres –insistió- que vino al mundo “no para juzgarlo” sino para que se salve a través de Jesús.  

 

 

“El espíritu santo, don de Jesús resucitado, nos comunica la vida divina y así nos hace entrar en el dinamismo de la trinidad, que es un dinamismo de amor, de comunión, de servicio recíproco, de solidaridad. Una persona que ama a los demás por la alegría misma de amar es un reflejo de la trinidad. Una familia en la cual se aman y se ayudan los unos a los otros es un reflejo de la trinidad. Una parroquia en la cual se quieren y comparten los bienes materiales y espirituales, es reflejo de la trinidad”, apuntó.

 

 

El líder católico también dirigió un “pensamiento especial” a las colaboradoras domésticas que, sostuvo, “provienen de tantas partes del mundo y desarrollan un servicio precioso en las familias, especialmente en apoyo de los ancianos y de las personas no autosuficientes”. Reconoció que, muchas veces, su trabajo no es valorado como debiera y por eso les dijo: “¡Gracias, muchas gracias!”.