Go to Top

El presidente del IOR pende de un hilo, tras 16 meses

En vista de la reorganización del Instituto y del plazo del mandato de Erns von Freyberg, se perfila un posible cambio en la cúpula dentro de poco: se busca un dirigente de tiempo completo

Fue nombrado “in extremis” en febrero de 2013, después del anuncio de la renuncia de Benedicto XVI. Llegó de Alemania para enderezar el destino del IOR, el Instituto para las Obras de Religión, que estuvo durante nueve meses sin presidente después del despido de Ettore Gotti Tedeschi en mayo de 2012 (en medio de la tormenta de los “vatileaks”). Y ahora parece que Ernst Von Freyberg, el abogado empresario alemán que guía el “banco vaticano”, podría dejar su puesto dentro de algunas semanas.
Si se consideran los antecedentes que han caracterizado la vida interna del IOR, uno podría pensar que hay luchas de poder o grupos que pretenden el control del “banco vaticano”, cuyas finanzas han sido utilizadas con muy diferentes fines, como demuestran los últimos episodios que han surgido a la luz (por ejemplo el regalo de 15 millones de euros a la “Lux Vide” de Ettore Bernabei). En realidad, la explicación es, al mismo tiempo, mucho más sencilla y mucho más compleja. Más simple porque todo mundo en el Vaticano habla sobre la necesidad de tener un presidente del IOR a tiempo completo y no “part-time”. Von Freyberg va a Roma normalmente tres días a la semana, su familia sigue viviendo en Alemania y tiene una empresa que debe sacar adelante. Más compleja porque en realidad el motivo de una posible salida del presidente, en el caso de que se verifique verdaderamente, sería una serie de malentendidos en cuanto a la administración interna del IOR.

 

Como se recordará, poco después de haber llegado al IOR, Von Freyberg comenzó una campaña mediática para demostrar el nuevo curso del “banco vaticano”, caracterizado por la transparencia. En la primera entrevista que dio, habló del óptimo equipo que estaba creando con el director general Paolo Cipriani y su subdirector Massimo Tulli. Poco tiempo después, ambos se vieron obligados a abandonar el IOR. Sucedió hace exactamente un año, como consecuencia de las investigaciones en contra de mons. Nunzio Scarano. El pequeño “accidente” mediático no puso en duda la confianza de la cúpula vaticana en Von Freyberg, cuya gestión se ha caracterizado por una serie de asesorías importantes y apoyo de sociedades externas.
Monseñor Battista Ricca, a quien Papa Francisco nombró prelado del IOR “ad interim”, ha tenido un papel significativo en toda la historia, pues se ocupa de mantener la colaboración entre el Instituto y la comisión cardenalicia de vigilancia. Fue justamente Ricca quien hace algunas semanas escribió una carta a Von Freyberg con algunas objeciones y críticas, sobre todo por no haber ofrecido siempre toda la información requerida por la comisión cardenalicia; por ejemplo sobre la asesoría encomendada a Promontory, que se ocupó de revisar todas las cuentas del “banco vaticano”, o sobre los pasos dados en los procesos para contrastar el lavado de dinero.
Según varias fuentes vaticanas, en la nueva Secretaría para la Economía, dirigida por el cardenal australiano George Pell, se estaría pensando en la sustitución, además de que el mismo dicasterio podría ocuparse más del IOR y reformarlo siguiendo un modelo más moderno y sencillo. En este ámbito de reforma podría llegar una reorganización parcial o total de la cúpula del “banco vaticano”.
Los próximos días serán cruciales para saber qué sucederá: se reunirá hasta el próximo viernes el “C8” para la reforma de la Curia, y también se reunirán la comisión cardenalicia de vigilancia sobre el IOR y del Consejo para la Economía. De cualquier manera, el encargo de Von Freyberg está por cumplir su plazo, como el de todo el consejo de administración, pues solamente fue llamado para completar el periodo de cinco años que comenzó en septiembre de 2009 Ettore Gotti Tedeschi.

GIACOMO GALEAZZI ANDREA TORNIELLI
Ciudad del Vaticano

, , , , , ,