Go to Top

Delicado caso bioético que está dividiendo Francia.

El hospital de Reims ha comunicado a la familia que no suspenderá la alimentación del tetraplégico en estado de consciencia mínima. La decisión toca ahora al ministerio de la Salud
giorgio bernardelli
No se suspenderá la alimentación ni la hidratación para Vincent Lambert, el hombre de 38 años paraplégico que se ve a su pesar como protagonista de un delicado caso bioético que está dividiendo Francia. Lo comunicó a la familia la doctora Daniela Simon, médico que se ocupa del paciente en el hospital de Reims, en donde el paciente se encuentra hospitalizado desde hace seis años, después de sufrir un grave accidente en moto. La decisión fue una sorpresa, porque había sido justamente el equipo médico de Reims el que puso en marcha (de acuerdo con la esposa Rachel, pero en contra del parecer de los padres de Vincent) un procedimiento para aplicar en este caso la ley Leonetti sobre la eutanasia, que permite la renuncia a los cuidados en caso de una larga dependencia de las cuidados terapéuticos.
Esta decisión fue muy criticada por la Iglesia francesa, puesto que Vincent Lambert no se encuentra sometido a ninguna cura, sino solo, justamente, a la nutrición y a la hidratación. Además, el suyo no es tampoco un estado vegetativo, puesto que su cuerpo reacciona a algunos estímulos y es capaz de sentir dolor. El caso llegó a la Corte Europea de los Derechos del Hombre de Estrasburgo; el pasado 5 de junio, con un veredicto (7 votos a favor y 5 en contra) determinó la suspensión de la alimentación que ya había expresado el Consejo de Estado francés.

A pesar de ello, sorpresivamente, el hospital de Reims comunicó hoy su intención de no proceder por este camino. «Ya no existen las condiciones de serenidad y de seguridad para proseguir con este procedimiento», explicaron los médicos. Por lo menos por el momento, pues, Vincent Lambert, seguirá viviendo, tal y como habían pedido sus padres.

La decisión sobre el caso pasará ahora al Ministerio de Salud francés. Y la batalla, no solo judicial, parece seguir adelante: el hospital de Reims denunció un plan para «secuestrar» al paciente y pidió que Vincent Lambert fuera puesto «bajo protección judicial», además de todo el equipo médico que se ocupa de él, pues habría sufrido amenazas. «Somos nosotros los que pedimos protección para Vincent -replicó la madre Viviane- y la mejor manera para protegerlo es su traslado a un centro más adecuado para él, como pedimos desde hace semanas». También hay que decir que durante los últimos días varias estructuras sanitarias se dijeron dispuestas a acoger al paciente, para continuar con su hidratación y alimentación.